La aventura italiana de Mou no está siendo fácil. En el plano profesional, el Inter se pasea sin problemas por la cada vez más desprestigiada Serie A, pero se tropieza con el mínimo obstáculo en su gran desafío europeo (cuarenta y cinco años sin la orejuda escuecen en el orgullo de un grande de Europa). Y en su vida privada, la policía detuvo anoche a un grupo de delincuentes macedonios que le tenían entre sus objetivos. Que el fichaje del también macedonio Pandev y su posible suplencia tras la vuelta de Eto’o de la Copa de África hayan puesto en el punto de mira a Mourinho es una hipótesis rocambolesca y sin fundamento, pero que me excusa para hablar del rendimiento de la pantera en sus primeros meses de nerazzurro y su situación ante la llegada de Pandev.
La gran suerte de Eto’o es que no tiene la presión de haber costado un pastizal–por mucho que nos encandile Ibrahimovic nunca valdrá 45 millones más que Samu-, pero un competidor inconformista como él no puede estar satisfecho con su rendimiento hasta la fecha. El camerunés empezó como un tiro marcando un gol infructuoso en la final de la Supercopa italiana ante la Lazio y un chicharro para enmarcar contra el Parma en la tercera jornada de la liga, pero desde su llegada a Milán ha descubierto lo dura que puede ser la vida sin Xavi e Iniesta haciendo de cada pase una autopista directa al gol. Sus números cantan: en 24 partidos como interista “sólo” ha conseguido 10 goles en el total de competiciones (0.41 goles por partido / 1 gol cada 212 minutos), lejos de los 30 que consiguió en los 38 partidos que jugó la temporada pasada (0.83 goles por partido).
En una delantera en la que sólo Diego Milito parece indiscutible para Mourinho, no es una buena noticia para Eto’o que Goran Pandev haya entrado con buen pie en el Internazionale mientras él sumaba otra decepción con su selección en la Copa de África. La lógica nos hace pensar que Eto’o será titular indiscutible –Pandev no tiene ni la milésima parte del carácter ni del olfato goleador del camerunés-, pero Mourinho no se casa con nadie y ante la opción de poder contar con un delantero conocedor de la Serie A y con mejores números (3 goles en 5 partidos de liga) no es descabellado imaginarse a Samuel sentado en el banquillo en algún que otro partido.
El momentáneo éxito de Pandev podría ser un arma de doble filo para Mourinho en el caso de que relegara a Eto’o a un papel secundario. Conociendo lo poco que le gusta al camerunés no sentirse prima donna no sería de extrañar que en el Inter se estuviera cocinando el primer conflicto a la Eto’o, pero apuesto a que el buen rendimiento de Pandev será un estímulo para que Samuel recupere su instinto depredador ante la portería. ¡Sólo faltaría que el mejor delantero de la historia del Barça no jugara en un Inter tan necesitado de calidad!

No hay comentarios:
Publicar un comentario