10 feb 2010

Los dioses son sabios

El Regal Barça recibe mañana al Panathinaikos en la tercera jornada de la segunda fase de la Euroliga. El gigante griego llega al Palau con urgencias máximas ya que, tras perder los dos primeros partidos, una derrota en el feudo azulgrana les dejaría prácticamente sin opciones de defender su reinado europeo. El Barça tampoco puede afrontar el partido con tranquilidad tras su derrota en Belgrado, que le deja con un margen de error mínimo, pero parten con la ventaja de no tener que luchar contra los dioses.

Porque que Panathinaikos perdiera ante Partizan en el OAKA fue sorprendente aunque asumible, pero caer derrotado ante Maroussis sólo se explica por la intervención divina. ¿Y qué ha encendido la ira de Zeus y compañía? Sin duda, el ostracismo de Jasikevicius. A principios de mes Panathinaikos decidió dar de baja al lituano para dar entrada a su nuevo fichaje, el pívot ex de Unicaja Marcus Haislip, y en la última jornada de la Euroliga Obradovic dejó en la grada a Saras. Resultado: derrota ante Maroussis y partido a vida o muerte ante el Regal Barça, el equipo más en forma de Europa.

Obradovic justifica la decisión por la abundancia de hombres exteriores en su plantilla y la falta de recursos en la pintura, dados los problemas físicos de Mike Batiste. Pero, ¿de verdad no era posible ceder al intrascendente Virginis o al prometedor Calathes para que se formaran en otro equipo antes que insultar a Jasikevicius? No se puede ir provocando a los dioses despreciando a los intocables. Los griegos aún están a tiempo de corregir su error en Europa, y su superioridad en la liga doméstica es tal que nada debería poner en peligro su duelo final con Olympiakos, pero no descarten que la furia divina les castigue con sendas derrotas en su doble enfrentamiento europeo con el Regal Barça y una debacle histórica ante un Panionios cualquiera en los play-off de la liga griega (improbable…).

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